
Bolitas de Ricotta
Ligeras y esponjosas, estas bolitas de queso lucen un exterior dorado y un corazón que se deshace en la boca. El aroma de la nuez moscada se funde con la frescura del queso y el toque del perejil recién picado.
0Nutrición (por porción)
Ingredientes
- 400 gQueso Brousse~142 cal/por porción(bien escurrido)Gluten-free
- 1 pieceHuevo~18 cal/por porción(entero)Gluten-free
- 60 gParmesano~62 cal/por porción(finamente rallado)Gluten-free
- 50 gPan rallado~46 cal/por porción(fina)Vegan
- 1 piecePerejil liso(finamente picado)VeganGluten-free
- 1 pinchNuez moscada~1 cal/por porción(rallada)VeganGluten-free
- 3 tbspAceite de oliva virgen extra~101 cal/por porciónVeganGluten-free
- 1 pinchFlor de salVeganGluten-free
- 1 pinchPimienta negra molidaVeganGluten-free
- 400 gRicotta~158 cal/por porción(bien escurrida)Gluten-free
Alérgenos
Instrucciones
0/4Escurrir los quesos
Coloca el queso brousse y la ricotta en un tamiz o colador fino. Presiona ligeramente para extraer la mayor cantidad de suero posible. El queso debe estar seco al tacto para que las bolitas no se deshagan durante la cocción.
10 minPreparar la mezcla
En un bol, combina los quesos, el huevo, el parmesano y el pan rallado. Añade el perejil picado y la nuez moscada. La masa debe quedar flexible y despegarse fácilmente de las paredes del recipiente.
5 minDar forma
Toma pequeñas porciones de masa y ruédalas entre las palmas de las manos hasta formar bolitas del tamaño de una nuez. Asegúrate de que queden muy lisas y sin grietas.
10 minCocción en sartén
Calienta el aceite de oliva y añade las bolitas sin amontonarlas. Cuando la costra esté dorada y firme, dales la vuelta con cuidado. Escúrrelas sobre papel de cocina absorbente.
10 min
Consejos del chef
- •Si la masa se te pega a las manos, humedécelas ligeramente con agua fría para facilitar el boleado.
- •No trabajes la mezcla en exceso; así mantendrás la textura ligera y aireada del queso.
Conservación
Consúmelas inmediatamente después de cocinarlas para disfrutar del contraste entre la corteza crujiente y su interior fundente. Puedes guardar la masa en la nevera hasta 24 horas antes de cocinarlas.