
Berenjenas a la Parmesana Gratinadas
Tiernas láminas de berenjena envueltas en una salsa de tomate espesa y artesanal. El queso se funde en el horno hasta crear una costra dorada, crujiente y de lo más provocativa.
Nutrición (por ración)
Ingredientes
- 3 ud.Berenjena~43 cal/por ración(cortada en rodajas)VeganGluten-free
- 800 gTomate redondo~35 cal/por ración(triturado)VeganGluten-free
- 250 gMozzarella de búfala~163 cal/por ración(en láminas)Gluten-free
- 100 gParmesano~103 cal/por ración(rallado)Gluten-free
- 1 ud.Cebolla~15 cal/por ración(finamente picada)VeganGluten-free
- 2 ud.Ajo~2 cal/por ración(picado)VeganGluten-free
- 4 cda.Aceite de oliva virgen extra~135 cal/por raciónVeganGluten-free
- 50 gHarina de trigo~44 cal/por raciónVegan
- 1 ud.Albahaca(hojas frescas)VeganGluten-free
- 1 pizcaFlor de salVeganGluten-free
- 1 pizcaPimienta negra molidaVeganGluten-free
Alérgenos
Instrucciones
0/4Preparación de la berenjena
Corta las berenjenas en rodajas de 1 cm. Espolvoréalas con sal gruesa y déjalas sudar unos 20 minutos sobre una rejilla para eliminar el exceso de agua y su rastro de amargor.
20 minDorado de las láminas
Pasa cada rodaja ligeramente por harina de trigo. En una sartén con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra, dora las berenjenas por ambos lados hasta que estén tiernas y luzcan un tono dorado apetecible.
15 minReducción de la salsa
Pica finamente la cebolla y el ajo. Sofríelos a fuego lento y añade el tomate triturado. Cocina sin prisas hasta que la salsa espese lo suficiente como para napa la cuchara.
20 minMontaje y horneado
En una fuente para horno, alterna capas de salsa, berenjena, mozzarella y albahaca fresca. Corona con una generosa capa de parmesano y hornea a 180°C hasta que el queso esté perfectamente gratinado.
30 min
Consejos del chef
- •No te saltes el paso de dejar sudar la berenjena; es la clave para que no queden esponjosas ni amargas.
- •La salsa debe estar muy concentrada antes del montaje para evitar que las berenjenas se encharquen y pierdan textura.
Conservación
Se conservan de maravilla durante 3 días en la nevera. De hecho, están mucho más ricas al día siguiente, cuando los sabores han tenido tiempo de asentarse.