
Altramuces Tradicionales (Tremoços)
Legumbres carnosas de piel fina que estallan delicadamente al morderlas. Un amargor sutil y controlado, realzado por la sal marina y el aroma punzante del ajo fresco y el orégano.
0Nutrición (por porción)
Ingredientes
- 333.3 gAltramuz~297 cal/por porción(secos)VeganGluten-free
- 1.3 LAgua mineral(para la salmuera y el remojo)VeganGluten-free
- 33.3 gSal marina gris(para la salmuera)VeganGluten-free
- 2 pieceAjo~2 cal/por porción(machacado y con piel)VeganGluten-free
- 0.7 tbspOréganoopcional~7 cal/por porción(seco)VeganGluten-free
- 0.7 tbspAceite de oliva virgen extraopcional~22 cal/por porción(para el acabado final al servir)VeganGluten-free
Alérgenos
Instrucciones
0/4Remojo inicial
Sumerge los altramuces secos en abundante agua mineral. Deja que hidraten hasta duplicar su tamaño durante 24 horas a temperatura ambiente, hasta que luzcan tersos y turgentes.
5 minCocción al punto
Escurre las legumbres y llévalas a una olla con agua limpia. Rompe el hervor y luego baja la intensidad para cocinar a fuego lento durante una hora y media. Estarán listos cuando se sientan tiernos al presionarlos pero mantengan su forma firme.
90 minLavado (fase crítica)
Escurre los altramuces cocidos y pásalos a un recipiente con agua fría. Cambia el agua de 2 a 3 veces al día durante 5 días seguidos. Este proceso es vital para eliminar los alcaloides amargos; el agua debe terminar saliendo completamente cristalina.
10 minSalmuera y aromatización
Prepara una salmuera con agua mineral y sal marina gris. Añade los ajos machacados y el orégano. Sumerge los altramuces y deja marinar en la nevera al menos 24 horas antes de servir para que la sal penetre hasta el corazón del grano.
5 min
Consejos del chef
- •No te saltes jamás el proceso de lavado de varios días, de lo contrario el amargor resultará insoportable al paladar.
- •Para disfrutarlos como un experto, presiona el altramuz entre el pulgar y el índice para que la semilla salte de su piel directamente a la boca.
Conservación
Guarda los altramuces sumergidos en su propia salmuera, dentro de un tarro hermético en el frigorífico. Se mantienen perfectos hasta por 2 semanas.