
Almejas a la Marinera
Almejas carnosas bañadas en una salsa corta y aterciopelada de tono ámbar, realzada con el toque del pimentón. El aroma salino del mar se funde magistralmente con el ajo sofrito y la reducción de vino blanco.
Nutrición (por ración)
Ingredientes
- 1 kgAlmeja~120 cal/por ración(limpias y purgadas)Gluten-free
- 1 ud.Cebolla~15 cal/por ración(picada finamente)VeganGluten-free
- 3 ud.Ajo~3 cal/por ración(picado muy fino)VeganGluten-free
- 4 cda.Aceite de oliva virgen extra~135 cal/por raciónVeganGluten-free
- 1 cda.Harina de trigo~13 cal/por raciónVegan
- 1 cdta.Paprika dulce~6 cal/por raciónVeganGluten-free
- 150 mlVino blanco seco~21 cal/por raciónVeganGluten-free
- 0.5 ud.Perejil liso(fresco picado)VeganGluten-free
- 1 pizcaSal marina grisVeganGluten-free
Alérgenos
Instrucciones
0/5Limpieza de las almejas
Sumerge las almejas en agua fría con sal durante una hora para que purguen cualquier resto de arena. Pasado este tiempo, enjuágalas con esmero bajo el grifo.
60 minEl sofrito aromático
Calienta un buen chorro de aceite de oliva en una sartén amplia. Pocha la cebolla y el ajo a fuego lento, sin que lleguen a dorarse, hasta que estén tiernos y traslúcidos.
5 minLigado y reducción
Espolvorea la harina sobre el sofrito y remueve durante un minuto para que se cocine y pierda el sabor a crudo. Añade el pimentón, dale una vuelta rápida para que no se queme e incorpora inmediatamente el vino blanco para desglasar.
3 minCocción de las almejas
Echa las almejas a la salsa. Tapa la sartén y sube el fuego. En el momento en que las conchas se abran de par en par, estarán en su punto perfecto.
5 minEl toque final
Esparce el perejil fresco picado por encima. Remueve con vaivén para que la salsa, que debe quedar brillante y bien ligada, envuelva cada una de las piezas.
2 min
Consejos del chef
- •No te excedas con la sal en la salsa; recuerda que el agua que liberan las almejas al abrirse ya aporta un intenso sabor marino y salado.
- •Si alguna almeja permanece cerrada tras la cocción, deséchala de inmediato; es señal de que no es apta para el consumo.
Conservación
Degusta este plato al momento. El marisco no admite bien el recalentado, ya que su carne se vuelve gomosa y pierde toda su delicadeza.